Cada vez que os hablamos sobre los cómics más caros de la historia nos sumergimos en un mundo que en España nos es completamente ajeno. Esto hace que los mejores cómics españoles, por muy buenos que nos parezcan, se queden a la altura del betún al compararse con las cantidades que se pagan por los estadounidenses. ¡Sirva como ejemplo esto que os contábamos de la venta del primer cómic de Superman! Eso sí, tener un número histórico no le asegura una buena venta a su propietario. Para poder hacerse millonario con él, este ha tenido que saber guardar sus cómics como es debido.

Saber cómo conservar un libro puede parecer una tarea sencilla, pero creednos, es mucho más que ponerlo en una estantería y no acordarse de él en un tiempo. Aquí os dejamos los mejores consejos para que mantengáis vuestros cómics en perfecto estado: bolsas una de las mejores soluciones y otros consejos para protegerlos de la humedad.


Bolsas para guardar cómics, una de las mejores soluciones

El mercado del coleccionismo mueve una barbaridad de dinero al otro lado del charco, pero todos los objetos guardan algo en común: están perfectamente protegidos contra las inclemencias del ambiente y el paso del tiempo.

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Una de las mejores formas de conseguir esto, también con los cómic, es utilizando bolsas de plástico especialmente diseñadas para este menester. Efectivamente, no todo vale, y del mismo modo que hay marcas especializadas en fundas para cromos, existen otras, como la famosa Ultra Pro, que se han especializado en este tipo de producto. Algo muy importante a la hora de elegir una de estas protecciones es que esté libre de ácido, ya que este componente puede llegar a deteriorar el papel con el paso de los años.

Lo mejor es que siempre sean de un tamaño algo mayor que el tomo que queremos preservar, así nos evitamos daños a la hora de introducirlo en ellas. Luego, con un poco de celo, ajustaremos el plástico para que el resultado sea lo mejor posible a nivel estético.

Errores que nunca hay que cometer con las bolsas

Por muy de calidad que sean, no caigáis nunca en estos fallos con vuestros ejemplares:

  • No hay que pegarlos a la espalda de la estantería o, en su defecto, a la pared. Por muy protegidos que creamos que están, pueden sufrir daños en las esquinas debido al roce.
  • Existe la creencia de que hay que dejar las bolsas abiertas para que los cómics se aireen y no les salgan hongos, ¡pero es todo lo contrario! El aire es uno de los principales enemigos de nuestras maravillas impresas, así que sellad las bolsas sin ningún problema, ¡es lo que hay que hacer!

Repetimos: siempre un poco más grandes que el tamaño del cómic (no os preocupéis, existen multitud de ellos entre los que escoger), bien cerradas y en un lugar en el que no sufran ningún golpe, ¡así empezaremos bien!

Proteger el cómic de la humedad y otras agresiones externas

Tal y como os acabamos de comentar, las bolsas de plástico sin ácido especialmente pensadas para guardar cómics son un gran comienzo, pero no podemos quedarnos ahí. Una vez enfundadadas en ellas, nuestros cómics deberían ir a una caja en la que estar todavía más protegidos. Eso sí, antes de cerrar la bolsa sería bueno protegerlos aún más con un cartón, a modo de soporte, que impida dobleces que podrían acabar con todo el valor de nuestro número.

El cartón suele ser una gran opción: es económico, relativamente duro y nos permite transportarlo cómodamente. Sin embargo, en caso de inundación estamos perdidos, exactamente lo mismo que ocurre si se lleva un golpe más violento de la cuenta. La madera y el plástico son otras opciones. De hecho, el plástico suele ser más resistente al agua y ya hay cajas herméticas especialmente pensadas para este tipo de objetos de colección.

Ahora bien, elijamos el material que elijamos, nunca debemos exponer la caja directamente a la luz solar, ya que mucho tiempo en una situación así puede provocar daños irreparables en nuestros cómics. Otra cosa que podemos hacer es instalar un archivador metálico en una ubicación sin mucha humedad (el garaje no nos vale). Eso sí, decidamos lo que decidamos, si de verdad queremos proteger nuestra colección, colocar un deshumidificador cerca sería una grandísima idea. Este tipo de artilugios se encargan de recoger la humedad del habitáculo y de erradicarla, ¡los que saben cómo conservar un libro saben que esta herramienta es de grandísima utilidad!

Por norma general, los papeles mate son bastante más complicados de conservar en el tiempo. Precisamente por eso se paga tanto por un cómic de antes de inicios de los 90, ¡conservarlo en perfecto estado hasta esa época sí que era de superhéroes!

¿Cómo proteger el cómic de las pegatinas?

El hecho de que aquí no se vean como un objeto de colección siempre ha hecho que en España se cometan aberraciones como picar el precio con un adhesivo en la portada o la contraportada. Si se trata de un cómic moderno, con las tapas en un papel que lo permita, la mejor solución es verter sobre la etiqueta unas gotas de gasolina para mechero Zippo. Esto actuará contra el pegamento sin dañar para nada el cómic.

Eso sí, ante cualquier duda, o si sois unos manazas, lo mejor es acudir a manos expertas aunque nos cueste tener que pasar por caja. Al fin y al cabo se trata de nuestra pasión, y por lo general… ¡las pasiones cuestan dinero! Lo bueno es que esta, si nos sale bien, podremos rentabilizarla a medio-largo plazo, ¡aunque para ello tengamos que pujar fuerte y poner nuestras miras en ejemplares americanos!